El Club de la Pelea Anti Patriarcal

Les Sex

En un barrio ensiestado, de quioscos y almacenes cerrados, un par de decenas de personas comienza a dar fe de aquello que asegura que las cosas más interesantes ocurren en los barrios comunes, sin anuncios en Facebook ni hashtags en Twitter. Son las 6 de la tarde, el sol brilla y el galpón, como las cuadras a su alrededor, aparenta estar en plena calma. Nada parece estar pasando detrás del portón de chapa negra. Pero no es cierto.

Tetazo vs Chotazo y cómo casi me quedo sin Instagram

Les Sex

Pensé que para capturar la guerra de sexos que parece vivirse por estos días en la ciudad, iba a estar bueno mostrar también qué pasaba en la contra-manifestación que un grupo de hombres organizaba en el Puente de la Mujer, para protestar por la protesta de esas mujeres (si, increíble). Esa protesta se llamaba “Chotazo” y me resultaba totalmente intrigante ¿En serio algún tipo iba a ir a “pelar” frente al río por una causa tan poco noble?

TraBestia: drag queens para drag queens (y quienes las aman)

Les Sex

“Don´t be a drag. Just be a Queen”. Me aconseja, citando a Lady Gaga, mi amigo maquillador, Germán, cuando le pregunto cómo lucir para ir a la TraBestia. No es nada fácil estar a la altura de la primera fiesta que se hace en Buenos Aires “de Drag Queens para Drag Queens y quienes las aman”. Lo dejo en sus manos…

Mirar porno? Sentir porno!

Les Sex

Estoy en una cocina amplia iluminada con luz natural. Hay sifones coloridos en un estante ubicado casi al ras del techo. La losa del piso es linda, parece española. Imagino que debemos estar en España o en México. En este ambiente cálido, hogareño, yo soy un hombre y ella me la está chupando. 

Mi alma gemela, Marta Minujín y yo

Lovely Planet

Mi alma gemela se llama Verónica. Es abogada. Nació el mismo mes que yo, mayo, una semana después, pero dos años antes. No nos reconocimos mirándonos a los ojos, ni hablando de las cosas que importantes de la vida. Fue mucho más fácil: nos mostramos los celulares y nos dimos cuenta de que las dos compartíamos el mismo color de alma, verde. Al menos, eso aseguraba la app que Marta Minujín había creado para que el destino – en formato de performance artística – nos cruzara hoy sobre el Puente de la Mujer.